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En recuerdo a Héctor

 

 

A mis amigos les adeudo la ternura
y las palabras de aliento y el abrazo
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida paso a paso.

A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme las espinas más agudas
los arrebatos del humor
le negligencia, las vanidades
los temores y las dudas.

Un barco frágil de papel
parece a veces la amistad 
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad
Porque ese barco de papel
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel


un corazón, un corazón, mi corazón.

A mis amigos les adeudo algún enfado
que perturbaba alguna vez nuestra armonía
sabemos todos que no puede ser pecado
el discutir alguna vez por una amiga.

A mis amigos legaré cuando me muera
mi devoción en un acorde de guitarra
y entre los versos olvidados de un poema
mi pobre alma incorregible de cigarra.

Amigo mío, si esta copla como el viento
a donde puedas recordarla te reclama
no importará que no tengamos más momentos
porque s
e llevan los amigos en el alma

Alberto Cortez (variación)

 

 

        
 

1 de Julio de 2003

Amigo Héctor. Todavía recuerdo hace más de quince años cuando tu y yo nos hicimos amigos. Yo no tenía ni trece. Fué en el portal de la casa de tu abuelo, Arcadio. Tú estabas jugando a las chapas con otra persona que no recuerdo, tal vez fuese el primo Miguel, tirado en el suelo gris y lleno de grietas donde habíais pintado un campo de fútbol de tiza blanca. Me acuerdo que os pedí si me dejabais jugar y sin pensarlo un segundo tu me dijiste que "sí, el siguiente contra ti". Desde aquel momento pensé que aquel chico de los ojos "achinados" quería que fuese mi amigo.
¿Te acuerdas cuando me llamabas para decirme que "ibas a venir por el barrio" a ver a Blanca o a tomarte una cerve con Arturo cuando trabajaba en el "azúcar"? ¿recuerdas la cantidad de horas que pasamos juntos con mi prima Ana y con Blanca, hablando del Gran hermano, del fútbol, de la gente del pueblo..¿recuerdas?
¿te acuerdas cuando perdimos la apuesta con Blanca? Tu dijiste que ganaba Ania, Blanca decía que Ismael y yo voté por Ivan..¿recuerdas cuando Blanca nos decía "¡eh vosotros, me debéis una noche de copas gratis guapos!..." me acuerdo que me mirabas y te reías con esas cuatro carcajadas secas y profundas que tanto me recuerdan a ti. Yo disfrutaba más que tú, viendo como te reias "bandido". ¿te acuerdas cuando esperábamos a que Arzur cerrara el "Sugar" para jugar al escondite los tres? Cerrábamos la puerta, bajábamos las persianas y apagábamos las luces para que no se viera "ni torta". Me acuerdo que la primera vez que te escondiste te pillé tirado en el suelo entre las sillas y contra la pared... ¡madre mía que cara se te quedó cuando dimos las luces y viste tu camisa azul del SPF, esa que tanto te "molaba" llena de manchas. Luego yo me fui para casa y tu seguiste con Arzur. Recuerdo cuando al día siguiente me llamaste para pedirme el tlf de Arzur porque te habías dejado la camisa en su casa y yo te dije " ¡pero que cabezota tienes! ¿recuerdas?. Me acuerdo de esas noches de amistad, despedían camaradería, cariño entre todos, unidad, nos sentíamos amigos, y eso es lo que he perdido, un grandísimo amigo. Tengo que parar de escribir porque me cuesta horrores aguantar las lágrimas.

También recuerdo que cuando tenía algún conflicto tú me defendías, me apoyabas y me aconsejabas. Siempre que me apetecía hablar te llamaba hasta que nos veíamos. Tú, con tu peculiar y simpática sonrisa me decías "¿que pasa Javitxu?". Allí nos veíamos con los primos Miguel y Alfonso y con el médico, en la peña del Atleti de Aluche donde jugábamos a la pocha, tomando cañas y viendo los partidos ¿recuerdas niño?
Me va a costar volver al pueblo y no poder llamarte para preguntarte si vas a ir. Me va a costar volver a Ayoó y no verte en la partida de parchís por parejas o pidiendo un saco de cal a los de "la comisión" para pintar el campo de fútbol el día de la fiesta ¿te acuerdas?. Recuerdo con rabia cuando te decía que no pasases tantas horas seguidas fuera de casa y sin dormir, que no preocupases tanto a tu madre, pero eras un cabezota y me decías que "si es que yo era tu padre". Al final, el disgusto, no sólo se lo has dado a tu madre, sino también a muchos que te queríamos.
Tus rebeldes, inquietos e irresponsables 25 años nos han arrancado un trozo de nuestros corazones, una herida que nunca cicatrizará, pero que servirá para recordar tu nobleza, tu bondad, tu simpatía, tu amistad, tu lealtad...¡Pero que voy yo a contar de ti a la gente que no sepa!¡Qué le puedo yo contar de ti al primo Miguel, a los amigos de Las Rozas, a Juanma, a Bernardo, a Gonzalo, a tu queridísima Blanca. Todavía recuerdo el día que me llamaste todo preocupado para pedirme consejo porque las cosas no iban bien con ella....¡y es que precisamente eso! si había algo que te hacía auténtico era que ¡siempre llegabas tarde a todos lados tío!...(tengo que volver a parar porque las lágrimas ya no aguantan) a todos los que te dimos el último adiós en Ayoó, tu hermano Victor, tus primos Juanjo y Javi "el medico" para nosotros ¿recuerdas? Alfonso, Davicín, Arzur, Ana, Mª Luz, Oscar, Nono, Pi, Martina, Ventura, los primos Sonia, Oscar, Geli, Rosi y Belén, Victor, la prima Ana, Maitetxu, Lucía, Alberto, César, Susi y Miguel, Eli y Jose, Yoli, Jose Ramón, Emilio y Cris, Judit, Rocío y Jose Antonio, a los amigos de Sondika, Paco, Olatz y Arkaitz ¿te acuerdas de nuestro viaje a los carnavales de Sondika hace un año, niño? Aún recuerdo cuando nos llamaron el domingo para que dejásemos la habitación libre y ¡nos acabábamos de acostar! ¿recuerdas? Me acuerdo como me desperté y te vi correr en "gayumbos" detrás de la señora de la limpieza suplicándola que nos dejase dormir un poco más... y luego la noticia de la abuela de David a los pocos minutos ¿te acuerdas? tú me dijiste "Javitxu, el destino nos está diciendo que nos vayamos de aquí" y todo después de haber hecho sufrir, eso sí sin querer, a David y a Maite la última noche ¿recuerdas, no? ¡tu sabes lo que nos gusta esa tierra a ti y a mi! la comida, las tortillas de jamón y queso en el bar de Dani, los lugares, la playa, la gente.. ¡
maravillosa gente!...Qué le voy yo a contar de ti a toda la gente joven y mayor que fuimos a despedirte...que le voy a contar a todos los que no pudieron ir a verte por última vez Dani, Marimar, Alberto, Juanito, Alex, Igor, Juan Carlos, Luis, Eva, Rosa, Esther, Miguel y Conchi y muchos que se me olvidan.....¡Qué les puedo yo contar!
Desde aquí pido a todos, que cuando tengáis que conducir, que os acordéis de Héctor, y extreméis las precauciones; yo llevo una foto de Héctor para eso mismo,
para tener cuidado y no darle disgustos a la familia y a los amigos que son lo más bonito de esta vida, malvada vida, a veces.
Cuando vaya a Ayoó ya no te llamaré, como hacia siempre para ver si vas, porque sé que siempre irás dentro de mi, y cuando vaya a Sondika llamaré a David, a Maite y a Lucía para que vengan con nosotros dos o si voy a Barcelona le daré un toque a Marimar, a Ana y al resto para que vengan con nosotros y luego por la noche, recuérdame con tu foto que no corra con el coche. Y cuando estemos todos en Santibañez jugando al "kinito" echaremos la vista arriba y te veremos sonriendo encima de una brillante estrella.
Nunca te olvidaremos (tengo que parar de escribir de nuevo) y juro por mi sangre que no pasará ningún 28 de junio sin que se te mencione y se te recuerde. Es ley de vida pero, que tonta ley de vida, que nadie se acostumbra a perder seres queridos.

Descansa en paz, "bandido".
Hasta siempre Héctor.
Hasta siempre amigo.

Javi

 

 
 

8 de Julio de 2003

Queridos Victor, Natalia y Armando,

sé que nada ni nadie puede consolar vuestros corazones y vuestras almas en el que, sin duda, es el peor momento de vuestras vidas.
Lamento de todo corazón no haber podido acompañaros en esos amargos y últimos momentos de dolor que pasasteis con vuestro hijo y hermano, Héctor. Realmente no tengo palabras para explicar mi sentimiento ante vuestro dolor puesto que, a pesar de que mi amistad con Héctor nunca fue muy cercana, si lo apreciaba por otros muchos motivos. El primero es porque era de Ayoó, y eso para mi ya lo es todo para querer entablar una amistad; segundo, porque Víctor (un niño muy apreciado en mi casa) es el mejor amigo de mi hermano César; tercero (pero no último) porque Héctor era amigo de mis amigos y de mis primos, y eso es suficiente garantía para saber que era una gran persona; y porque su padre (nunca lo olvidaré ni tendré nunca palabras de agradecimiento para él) dedicó todas las mañanas de un verano de hace muchos años en darme clases de matemáticas para que yo acabara mi curso en septiembre, y lo aprobé.
Con esta lamentable y desgraciada tragedia, no sólo vosotros habéis perdido lo más importante de vuestras vidas, el resto de personas que le conocíamos y os conocemos a vosotros hemos perdido "algo" que nos ha dejado un gran vacío interior y que será difícil de recuperar porque siempre habrá un momento en el que salga su nombre a relucir, o nos acordemos de alguna de sus anécdotas. De nuevo, pasen meses, años, décadas,...la tristeza volverá a nuestros corazones y esas lágrimas que hoy, todos los días desde el pasado 28 de junio de 2003, recuerdan sus memoria, volverán a aparecer para advertirnos que en la vida los momentos de felicidad pasan y se olvidan (sólo nos ayudan a sobrellevar los malos momentos), pero que las desgracias acechan nuestra existencia y estas sí son difíciles de olvidar porque duelen, y el dolor quema dejando una gorda cicatriz en heridas que nunca terminarán de curar.
Sé que, a pesar de lo que pueda escribir aquí, nada de lo que siento podrá describir con exactitud el sentimiento que, de alguna manera, me hace sentirme unida a vosotros de una forma que antes jamás habría podido imaginar.
Es ahora cuando me doy cuenta de lo poco que vale la pena sufrir por un "quita aquí o pon allí", que más da dónde estén las cosas o lo que se haga con ellas si eso nos va a servir para distanciar amistades o darnos quebraderos de cabeza. Que importa el dinero y todo lo que ello conlleva si no lo podemos compartir con las personas que queremos? Nada vale la pena sin los nuestros, sin aquellos a los que amamos (hijos, hermanos, amigos, padres, abuelos, novios, maridos, ... Todos).
Ya nos ha quedado claro que lo único importante es quien nos rodea, quien nos quiere, quien nos necesita, de quien necesitamos, a quien amamos, de quien esperamos y a quien ofrecemos lo mejor de nosotros.
Tenemos que aprender a vivir esos momentos con intensidad y no dejarnos llevar por esos despreciables sentimientos que nos convierten en máquinas de venganza, de odio, de rencor o de envidia.
Ahora debemos estar todos unidos y unirnos a vosotros para demostraros que no estáis solos, que sé que ya lo sabéis, pero que nosotros también os necesitamos porque vuestro dolor es nuestro dolor y vuestro hijo era nuestro amigo. Un amigo es un tesoro que hay que luchar para mantener y difícil de olvidar.
A vosotros, padres, hermano y abuelos; y a todos los que le queríais, os envío desde aquí mi más sentido pésame y espero, que ni el tiempo ni la vida permita que olvidemos que quienes queremos y quienes nos quedamos aquí somos quienes sufrimos
cuando un amigo se va.
En estos momentos en los que parece que la pena nunca podrá salir de nuestros corazones tenemos que recordar que la vida hay que vivirla como venga aprovechando al 100% lo mejor de ella, pero que ello no implique el sufrimiento de quienes nos quieren.
Para todos vosotros, pero sobre todo para Víctor, Natalia y Armando, mi mejor y más sincero abrazo.

Anabel Martínez Pontejo

 
 

9-Julio-2003

La verdad es que tu carta javi, es muy emotiva e imagino que de todos los que la hemos leido ninguno se habra escapado sin emocionarse y llorar
imagino que asi como tu te has expresado nos sentimos muchos de los que conociamos a hector y que eramos sus amigos, porque como persona y como amigo era de esos que son de verdad y que a todos nos ha dejado una gran pena.
hector te recordare siempre sonriendo, creo que es lo mejor que ponemos hacer todos, recordar que hector era "ESTUPENDO"

Olga

 
 

21 de 7 de 2003

... queremos mostrar muestro dolor por la pérdida de tan magnifico chaval. Aunque no hemos ido todos los veranos no hacía
falta, para que él te recibiera con una sonrisa preguntándote por tu vida, en pocos instantes parecía que no había pasado el tiempo desde el último año. Siempre recordaré el pueblo con tu sonrisa..
Nuestro más sentido pésame para toda la familia. Héctor siempre estarás en nuestro corazón.

Magda y María            

 

 
   

 

 

 

 

 

 

 

 
 Esta página se publicó por última vez el Friday, 01 June 2007 Copyright © 2006 J. N. A,