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Ayoó de
Vidriales es conocido por sus numerosos manantiales y por ser el
municipio donde se encuentra la presa de Requejo. Entre el
patrimonio artístico de este pueblo destaca su iglesia parroquial,
dedicada a San Salvador, desde la cual se puede llegar al famoso
castillo de la localidad. La población dispone también de una zona
recreativa, dotada de merendero y campo de fútbol, y situada en la
llamada Laguna de Arriba.
El Ayuntamiento de Ayoó cuenta con dos pedanías, Carracedo y
Congosta de Vidriales. La primera es una pequeña población que no
supera el centenar de habitantes, situada entre AYOÓ y San Pedro de
la Viña. Sus principales actividades son la agricultura y la
ganadería.
En cuanto a tradiciones y religiosidad, en este pueblo destaca la
veneración que sus vecinos tienen por San Lucas del Espíritu Santo,
que nació en Carracedo. Tomó su hábito en el convento de Santa
Domingo, en Benavente. En el año 1981 fue beatificado en Manila
(Filipinas) y canonizado en Roma por el Papa Juan Pablo II.
Congosta de Vidriales tiene su mayor atractivo natural en su presa
con playa, muy utilizada por sus vecinos durante los meses de
verano. También es digna de visitar la poza de Congosta y su iglesia
romana.
A pesar de ser una zona muy atractiva desde el punto de vista
turístico, AYOÓ sigue la tónica de muchos de los pueblos de la
comarca donde la despoblación se presenta como su principal
problema.
La mayor parte de sus vecinos son jubilados, y los que se encuentran
en edad laboral están empleados en diversos sectores como el
agrícola, el de la construcción o el dedicado al transporte de
mercancías.
Aunque su equipo de Gobierno municipal no renuncia a emprender
proyectos que puedan mejorar la calidad de vida de sus vecinos, es
consciente de lo limitado de sus recursos para embarcarse en
iniciativas de alcance que pudieran poner freno al éxodo rural.
«Nuestro problema es muy común, pero no tenemos recursos para hacer
viviendas sociales o polígonos industriales, como otros
Ayuntamientos», explica el alcalde, Juan Francisco Alonso Aldonza.
No obstante, anima a los emprendedores a invertir en la zona, que
cuenta como gran baza con las buenas comunicaciones. «Las carreteras
se encuentran en buen estado y ahora están arreglando la que une
Camarzana con La Bañeza, que es muy utilizada por los vecinos de
este pueblo», explica el edil.
El alcalde considera, además, que los jóvenes del pueblo tienen
ganas de permanecer en él, y que tan solo se ven abocados a emigrar
a causa de la falta de salidas profesionales. Por esta razón,
subraya que la creación de una pequeña fábrica en la zona, dedicada
a actividades como la recogida de productos de la tierra,
conseguiría frenar este éxodo rural.
Celebraciones
Una situación que es menos alarmante durante los meses de verano,
cuando el buen tiempo y las numerosas fiestas patronales de las que
disfruta esta localidad hace crecer su población considerablemente.
Estas celebraciones comienzan a primeros de agosto con la fiesta
dedicada a San Martín.
En el mismo mes, pero alrededor del día 23, AYOÓ de Vidriales rinde
honor a su patrón, San Bartolo. En estas celebraciones se ha
conseguido recuperar público, según afirma el munícipe, gracias a la
variedad de actividades que se han puesto en marcha.
De hecho, este año, el equipo de gobierno municipal ha innovado el
tradicional programa festivo en el que ha incluido varios conciertos
de música rock.
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