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El
Ministerio de Medio Ambiente recibirá el proyecto de abastecimiento
a Benavente y a otros ochenta y cuatro municipios de la comarca
«antes del verano». Así lo confirmó ayer un portavoz de Ingeniería,
Estudios y Proyectos S.A. (Nipsa), la empresa que en unión temporal
con Inclam recibió la adjudicación del contrato de consultoría y
asistencia técnica para la redacción de la actuación.
La
Sociedad Estatal "Aguas del Duero" confirmó que la licitación se
acordó en el mes de octubre y que una vez se concluya la redacción
del proyecto, este seguirá el procedimiento habitual y será elevado
al Ministerio de Medio Ambiente, del que depende la Sociedad
Estatal.
El
anuncio de la licitación del concurso público para esta adjudicación
se produjo en julio de 2003. A finales de ese mes se cerró el plazo
de presentación de ofertas. Un total de diecinueve empresas
concurrieron al concurso. Una fue excluida por no reunir los
requisitos del procedimiento, cuyo presupuesto base de licitación se
estableció en algo más de 1,3 millones de euros. Las plicas fueron
abiertas en acto público en agosto. La oferta presentada por Inclam-Nipsa
fue la propuesta por la Mesa de Contrataciones por un importe de
1,021 millones de euros. El contrato de formalizó en el mes de
octubre y desde ese momento comenzó a correr el plazo orientativo de
seis meses para la finalización de los trabajos.
Lejos de
haberse paralizado, este proyecto, que supondrá el abastecimiento de
agua del Tera a prácticamente la totalidad de los municipios de la
comarca (un total de 39.043 personas, según los datos del censo de
1996, y 88.355 habitantes equivalente), se encuentra en fase final
de redacción.
La Ute
Inclam-Nipsa, de acuerdo con el pliego de condiciones, habrá tenido
que acometer la redacción de un estudio geológico y geotécnico y
ensayos de laboratorio, así como definición y diseño de las obras
singulares previstas en la actuación.
El
proyecto incluirá también trabajos topográficos, estudios
eléctricos, de impacto ambiental, de expropiaciones y de servicios
afectados, además de trabajos relativos a la explotación control y
automatización.
Las
consultoras deberán proyectar la toma del embalse de Valparaíso y la
estación de bombeo de cabecera; la estación de tratamiento de agua
potable y el depósito de regulación, así como la modelización del
sistema y su dimensionamiento hidráulico. Este apartado, que se
corresponde con la elaboración y cálculo del proyecto, incluye
asimismo el estudio de mejoras medioambientales y paisajísticas y la
ejecución y programa de trabajo, además de un estudio económico
financiero y el proyecto de seguridad y salud.
A partir
del estudio se soluciones redactado en 2001, una información que ha
servido de base a la licitación del proyecto y a su adjudicación, y
dada la opción elegida, los habitantes de Benavente y comarca verán
reflejado en sus bolsillos la puesta en marcha de este nuevo sistema
de abastecimiento, salvo que se produzcan variaciones en relación
con las previsiones iniciales.
Fuere
como fuese -habrá que ver si el nuevo Gobierno del PSOE mantiene
esta actuación que ha impulsado la Administración popular en
convenio con la Junta, o si la modifica- cómo mínimo los habitantes
de la comarca comenzarán pagando 11,30 pesetas por metro cúbico que,
en 2026, se habrán convertido en 9,50 pesetas. Como mucho,
comenzarán recibiendo una facturación de 53,29 pesetas por metro
cúbico que dentro de 23 años se habrán minorado hasta 36,71
pesetas/metro cúbico. Estos son algunos de los cálculos que se
barajan.
Mantener
la infraestructura supondrá costes de explotación anuales superiores
a los ochenta millones de pesetas, y los gastos de mantenimiento
supondrán una factura superior a los once millones de pesetas cada
año.
El
estudio de soluciones que ha dado pié al proyecto aconseja la
creación de una mancomunidad para gestionar este servicio que podría
llegar a privatizarse. De una u otra forma (o de las dos) la comarca
tendrá que hacer frente a los costes que generará la prestación de
este servicio de abastecimiento, cuyo horizonte se ha establecido en
el año 2026.
Los
datos recogidos en relación con la demanda de agua en la ciudad y en
Los Valles dicen que en la actualidad la comarca de Benavente
consume 8,2 millones de metros cúbicos de agua al año. De acuerdo
con la proyección estimada, en el año horizonte de 2026, el consumo
del preciado líquido se elevará a 10,5 millones de metros cúbicos.
Dado que
la opción elegida para resolver los problemas de abastecimiento de
Benavente y comarca opta por la impulsión en un primer tramo desde
cuya cota el agua será suministrada por gravedad, los costes
energéticos anuales serán de 23 millones de pesetas anuales y
terminarán ascendiendo, en 2026, a 43,6 millones de las antiguas
pesetas.
28
millones de euros para llevar el agua a ochenta y cuatro municipios
En
agosto de 2001, la consultora Ingeniería de Obras y Servicios
S.A(Insersa), presentó a Aguas del Duero el Estudio de Soluciones
para el Abastecimiento en Alta a Benavente. El trabajo tenía como
objetivo diseñar un modelo de abastecimiento que acabase
definitivamente con los problemas padecidos por la ciudad.
Insersa
contempló dos opciones de abastecimiento desde el Esla y desde el
Tera y una tercera mancomunada que además de garantizar un
suministro de calidad beneficiara también a la mayor parte de la
comarca. Esta alternativa (incluía dos variantes, una con bombeo
nocturno de 8 horas, y la elegida, con impulsión durante las 24
horas del día), fue finalmente la escogida.
La
relación de municipios que se verán beneficiados por esta obra
hidráulica asciende a 84 pero tiene en cuenta otros ocho (Ayoó de
Vidriales, Ferreras de Abajo, Santa Eulalia de Rionegro,
Carracedo, Ferreras de Arriba, Valparaíso, Congosta y Otero de
Bodas) cuya cota topográfica impide el suministro de acuerdo con la
solución global. Para estas localidades se sugieren soluciones con
bombeos de agua desde distintos puntos de la red.
La
ejecución del proyecto de abastecimiento mancomunado para Benavente
y comarca supondrá una inversión de 28 millones de euros, esto es,
4.650 millones de las antiguas pesetas.
La
actuación al detalle
Obra de
toma
Este
proyecto contempla el abastecimiento desde el pie de la presa de
Valparaíso (río Tera), a un total de 85 núcleos de población. Se
prevé una red de abastecimiento formada por varios anillos, de donde
parten ramales a las diferentes localidades.
Impulsión
Desde la
instalación de bombeo partirá una tubería de impulsión de poliéster
reforzado con fibra de vidrio de 700 milímetros de diámetro y de
aproximadamente 1.500 metros de longitud. Esta tubería conducirá el
agua hasta la E.T.A.P. Así se conectará la toma (cota 785), con la
zona donde se ubicará el depósito de almacenamiento, la E.T.A.P. y
el depósito regulador. La altura topográfica de esta zona y la de
coronación del depósito de almacenamiento es de 860 metros.
ETAP
Al final
de la tubería de impulsión se dispondrá la planta de tratamiento de
agua. Se ubicará a medio camino entre el punto de toma y la
localidad de Rionegro del Puente. Tendrá una capacidad de
tratamiento de 1.500 m3/hora (416 litros/segundo), que coincide casi
exactamente con la demanda máxima en época estival de la futura
mancomunidad (408,83 l/sg). Su tratamiento utilizará los procesos de
desarenado-desengrasado, floculación, coagulación, decantación,
filtración y desinfección.
Depósito
elevado
Desde el
depósito de salida de la E.T.A.P., se bombea el agua a un depósito
apoyado sobre el terreno ubicado junto a la planta. La altura del
terreno natural en esta zona es de aproximadamente 860 m. Tendrá una
capacidad de aproximadamente 2.000 m3, que es el volumen necesario
para almacenar el agua que consumirá la futura mancomunidad en una
hora durante el verano de 2026. Desde este depósito el agua se
distribuye por gravedad.
Red de distribución
Tendrá
una longitud de 266,8 kilómetros y estará formada por anillos de
donde parten los diferentes ramales a los núcleos de población. Un
ramal principal unirá el depósito apoyado con el depósito de
Benavente. Este ramal principal está constituido por un tubo de
poliéster reforzado con fibra de vidrio, de 700 milímetros de
diámetro. El resto de la red está dimensionada con tuberías de
polietileno de alta densidad, de diámetros que van desde los 315
hasta los 90 milímetros, en función del caudal máximo previsto que
deban conducir.
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